miércoles, 30 de septiembre de 2015

Trabajando “en la nube” con Google Drive

El primer ejercicio del grupo fue trabajar un documento Word de manera conjunta. Pero ¿cómo actualizar los cambios que cada participante introdujera en la hoja de texto? ¿A quién le correspondería la tarea de reunir las aportaciones e integrarlas en un solo archivo? La tarea parecía complicada, sobre todo porque en algún punto de la clase, nuestro mentor se mostró un tanto sorprendido por nuestra tradicional manera de tomar apuntes: con libreta y pluma en mano, y sugirió que lo hiciéramos auxiliándonos con la computadora, y que si lo hacíamos entre todos sería más enriquecedor.
Esta sugerencia no tuvo mucho eco al principio, ya que, si bien podíamos tomar apuntes usando la computadora, sería difícil hacerlo de manera grupal, por los planteamientos técnicos antes mencionados. Pero sobre todo inquietaba este cambio de paradigma: cuando uno toma apuntes, intenta capturar todas las ideas posibles, así como citas a autores o referencias bibliográficas. El resultado es un apunte individual que, si bien es útil para fines personales, difícilmente puede ser aprovechado por otros. Este es el punto clave de tal dinámica: la toma de apuntes de manera colectiva nos permitiría enfocarnos en rescatar varios temas de manera organizada, incluyendo las distintas visiones, producto de diferentes formaciones (en la clase hay un psicólogo, un lingüista, una socióloga, una administradora de empresas, una profesora de español y una comunicóloga). Así, la tarea de tomar apuntes, se dividiría entre diferentes miembros. La propuesta era interesante, pero ¿cómo conseguirlo? Aquí entra la plataforma “Google Docs”, que brinda un servicio de almacenamiento virtual y permite la edición de documento en tiempo real, ya sean hojas de texto, hojas de cálculo o presentaciones. Así, las clases se volvieron interactivas (los alumnos descubrimos un chat incluido en las herramientas), y al dividir y especializar las tareas, es más fácil integrar los apuntes de la clase. Para esto, algunas personas se encargan de capturar conceptos clave, o autores y teorías que se mencionan durante las sesiones; otras escriben frases o citas relevantes, otras se encargan de editar los textos, otras de dar formato… Y para formalizar estos roles decidimos plasmarlos en una tabla:


Rol
Persona
Color
Editora
Antonia
Púrpura lengua de ahogado.
Frases
Isabel
Azul eléctrico.
Bibliógrafa
Carmen
Verde militar gendarme.
Recordador de tareas
Gustavo
Naranja mecánica.
Jefa
Magnolia
Rosa chillón.
Redactor
Jorge
Morado color obispo.
Profe
Sergio
Gris Oxford.


Pero volvamos a la plataforma Google Docs: desde su inicio, en el 2012 funciona como cualquier documento que trabajamos de manera convencional, pero puede ser editada por diferentes personas en cualquier momento, ya que, dicho documento se almacena de manera automática en la red (a este concepto le han llamado nube, de ahí el término “trabajar en la nube”). Las diferencias principales entre un documento en la nube y un documento tradicional son:

EN LA NUBE
TRADICIONAL
Las ediciones y cambios se guardan automáticamente.
Necesitas guardar cada cambio.
Varias personas pueden aportar y editar sin necesidad de enviar el archivo a cada una, ni regresarlo con los cambios de cada persona.
Varias personas pueden editar, pero es necesario enviar cada documento con las aportaciones para después juntarlos en uno solo.
Puedes acceder desde cualquier punto a tu documento. Olvida las memorias USB.
Necesitas almacenarlo en algún dispositivo, o enviártelo desde un correo electrónico.
No necesitas instalar un software para cada tipo de documento.
Requieres software especializado.

Si quieres conocer más características o tips sobre esta plataforma, puedes visitar el blog oficial:
Mientras tanto, nosotros seguiremos tomando apuntes colectivos, aprendiendo juntos y compartiendo nuestras experiencias.

Hasta la próxima entrada J

2 comentarios:

  1. Brillante resumen. Me gustó especialmente tu tabla, en la que comparas con mucho tino el uso de un procesador de textos (Word) versus el uso de GDoc. Es interesante pensar en ese contraste como parte de una evolución desde la literacidad impresa a la literalidad digital.
    Te encantaría la tabla y la reflexión que hacen Lankshear y Knobel (2008) al respecto. Para ellos, la diferencia entre Web 1.0 y Web 2.0 que hizo famosa Tim O’Reilly puede reinterpretarse como la diferencia entre una “mentalidad industrial” (unida a la cultura predigital, la cultura de la imprenta) y una mentalidad “posindustrial” (asociada a la era digital). Esta última se caracterizar por los procesos colectivos, compartidos en la red, interactivos. Puedes consultarla en mi tesis.
    Saludos!

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  2. Gracias por las referencias, cada sesión me parece muy ilustrativa :)

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